Argentina para principiantes / Argentina per principianti

[ESPAÑOL]

A continuación, algunas curiosidades o informaciones prácticas que tal vez puedan ser útiles a quienes quieran viajar a Argentina o, si no es el caso, satisfacer el interés de los lectores. Todo lo que se dice se basa en nuestra experiencia personal y, por tanto, en nuestro punto de vista, subjetivo por definición. Ello implica que pueda haber imprecisiones o impresiones equivocadas. Refleja la visión necesariamente superficial de quien ha visitado el país durante apenas veinte días.

[ITALIANO]

Di seguito trovate alcune curiosità e informazioni pratiche che potrebbero essere utili a chi desidera viaggiare in Argentina oppure, se non è il caso, a soddisfare l’interesse dei lettori. Il contenuto di quanto segue si basa sulla nostra esperienza personale e quindi sul nostro punto di vista, soggettivo per definizione. Ciò implica che possano esserci imprecisioni o impressioni errate. Rispecchia lo sguardo necessariamente superficiale di chi ha visitato il Paese per appena venti giorni.

Dinero / Soldi

[ESPAÑOL]

El peso argentino vale poco, para qué nos vamos a engañar, pero sus billetes son preciosos. Quizá no sean más bonitos que los de otras monedas, pero para mí tienen ese toque de exotismo de lo que se conoce poco. Por eso a veces me confundía y, por ejemplo, en lugar de entregar uno de 20.000, daba uno de 2000. Los ceros se me antojaban huéspedes.

En este momento cada peso argentino, vale aproximadamente 0,00065 euros. Para hacer la conversión, cada cantidad de pesos la dividía entre 1000 y luego calculaba el 70 %. Eso significa que el billete de 20.000 pesos equivale más o menos a 13 o 14 euros.

Los precios que hemos encontrado eran bastante convenientes para el bolsillo sureuropeo. No digamos para los europeos del norte o para los norteamericanos. Por lo que se refiere a la comida, si te mueves por los circuitos clásicos de los turistas, los precios pueden aproximarse a los españoles o italianos, pero a medida que te alejas un poco, dos personas pueden comer por 20 o 25 €. Y las dos o tres veces que nos hemos permitido algún lujo, no nos hemos gastado ni mucho menos lo que nos habríamos gastado en nuestros países de origen. El alojamiento, por otra parte, es bastante conveniente también. No es difícil encontrar hoteles de tres estrellas con precios de 25 o 30 € la noche por persona.

Capítulo aparte merece la tarea de conseguir pesos sin que te saquen la sangre a cambio. Un método habitual, si conoces (como era nuestro caso) algún argentino que tenga previsto viajar a la Unión Europea, es hacer intercambio de moneda sin bancos de por medio. Así conseguimos pequeñas cantidades que nos permitieron ir evitando sablazos. El cambio oficial es una información pública que se obtiene fácilmente y de ese modo se puede llegar a un acuerdo conveniente para las dos partes.

Sí, por el contrario, se te acaban los billetes y no hay nadie cerca que te pueda cambiar, tendrás que ir a un cajero automático para conseguirlos a cambio de un riñón o, en el mejor de los casos, de una vesícula gastada por el tiempo. Algunos de ellos te obligan a sacar cantidades bajas, por ejemplo de 20.000 pesos como máximo, artimaña muy eficaz para cobrarte la desorbitada comisión de 13.000 cada vez que lo intentes. Otros permitían sacar hasta 40.000, pero del robo a mano armada no te libra ni el general San Martín que llegara del cielo con un caballo blanco.

Lo mejor para pagar es utilizar las tarjetas de débito o de crédito, aunque algunos comercios añaden un recargo del 10 % en el precio con este método de pago. Si piensas viajar al país, tendrías que informarte muy bien antes de salir y pedir en tu banco algún consejo al respecto.

Los billetes de peso que aparecen aquí (dado el valor de la moneda, no existe dinero de metal) no pretenden ser una lista exhaustiva, sino ejemplos de los que más han circulado por nuestras manos. Como he dicho antes, me parecen preciosos. En términos generales, los de más valor plasman la imagen de algún héroe patrio, mientras que los menos valiosos contienen la imagen de animales nacionales de los que los argentinos se sienten muy orgullosos.: El yaguareté, la ballena y el hornero.

[ITALIANO]

Il peso argentino vale poco, inutile girarci intorno, ma le sue banconote hanno un fascino tutto particolare. Forse non sono più belle di quelle di altre valute, ma per me hanno quel tocco di esotico che di solito attribuiamo alle cose poco conosciute. Sarà per questo che a volte mi confondevo: volevo pagare con una da 20.000 e finivo per consegnarne una da 2.000. Tra quell’infinità di zeri mi perdevo.

In questi giorni, un peso argentino si scambia a circa 0,00065 euro. Per fare i conti, dividevo mentalmente l’importo per mille e poi calcolavo circa il 70%. Risultato: una banconota da 20.000 pesos vale sui tredici, quattordici euro.

I prezzi, per chi viene dall’Europa del sud, sono una piacevole sorpresa. Figuriamoci per chi arriva dal Nord Europa o dai Paesi del Nordamerica. Certo, se resti nei classici giri turistici, i costi per mangiare possono avvicinarsi a quelli italiani o spagnoli; ma basta uscire un po’ dalle rotte battute e due persone possono sedersi a tavola per 20 o 25 euro. Anche nei giorni in cui ci siamo tolti qualche sfizio, la spesa è rimasta ben al di sotto di quella che avremmo sostenuto a casa. E gli alloggi non sono da meno: trovare un tre stelle a 25 o 30 euro a notte a persona è tutt’altro che difficile.

Cambiare denaro senza lasciarci mezzo portafoglio merita un discorso a parte. Se conosci, come nel nostro caso, qualche argentino in partenza per l’Unione Europea, si può fare uno scambio diretto, evitando banche e commissioni assassine. Così siamo riusciti a procurarci piccole somme senza dolore. Il tasso ufficiale è facilmente reperibile e ti permette di trovare un accordo onesto per entrambe le parti.

Se però i pesos finiscono e non hai nessuno a portata di mano, non resta che il bancomat… pronto a chiederti un rene, o come minimo una cistifellea d’annata, in cambio di contanti. Alcuni impongono prelievi massimi di 20.000 pesos, così ti possono addebitare ogni volta una commissione di 13.000. Altri permettono fino a 40.000, ma dal furto legalizzato non ti salva nemmeno il generale San Martín, anche se scendesse dal cielo sul suo cavallo bianco.

Il modo più sicuro per pagare è con carta di credito o di debito, anche se non è un metodo sempre disponibile e in certi negozi ti maggiorano il conto del 10%. Meglio informarsi bene prima di partire e chiedere alla banca qualche dritta.

Le banconote che vedete qui (niente monete metalliche, il valore non lo giustifica) sono solo un assaggio di quelle che ci sono passate tra le mani. Le trovo splendide: in linea di massima, i tagli più alti celebrano eroi nazionali, quelli più bassi sfoggiano animali simbolo del Paese, di cui gli argentini vanno fieri: lo yaguareté, la balena e l’hornero.

Enchufes / Prese

[ESPAÑOL]

¿Es necesario llevar un adaptador de enchufes a Argentina? Pues depende sobre todo de cómo sean tus enchufes en casa. Si las clavijas y, por tanto, los orificios de la pared son cilíndricos solo podrás usarlos en los enchufes adaptados. La mayor parte de los que nos hemos encontrado estaban adaptados, pero no siempre ha sido así. De modo que más vale prevenir que curar.

[ITALIANO]

Serve portare un adattatore per le prese in Argentina? Dipende soprattutto da come sono le tue prese di casa. Se le spine (e quindi i fori nella parete) sono cilindriche, potrai usarle solo nelle prese adattate. La maggior parte di quelle che abbiamo trovato erano compatibili, ma non sempre è stato così. Meglio quindi prevenire che curare.

Comer, beber y otras cosas que se meten en la boca / Mangiare, bere e altre cose che si mettono in bocca

[ESPAÑOL]

Advierto que este capítulo será largo. Se hablará de dulces, carne, pescado, comida popular y tradicional, y bebidas. Y luego de algo que se mete en la boca, pero no se come ni se bebe.

[ITALIANO]

Premetto che questo capitolo sarà lungo. Si parlerà di dolci, carne, pesce, cibo tradizionale e popolare, e bevande. E dopo di qualcosa che si mette in bocca, ma non si mangia né si beve.

DULCES Y POSTRES / DOLCI E DESSERT

[ESPAÑOL]

Desde la mañana hasta la noche, ya sea en el desayuno, la merienda o como postre de alguna de las comidas principales del día, los argentinos cuentan con muchas posibilidades para endulzarse la vida.

La primera de ellas es la medialuna, término castizo donde los haya, y sin duda preferible al cruasán español, por mucho que los más puristas lo escriban a la castellana para hacerlo pasar por producto nacional. Quizá técnicamente haya alguna diferencia importante, pero al común de los mortales se le antoja que la diferencia sea meramente terminológica. Las hay dulces y saladas, siendo la diferencia fundamental que las primeras presentan en la superficie un glaseado o almíbar ligero que las hace pegajosas y te obliga a lavarte las manos, como si después del pecado hubieras de purificar el cuerpo. Son habituales en el desayuno y en cualquier momento del día a modo de merienda.

Otro dulce que nos encontramos más de una vez en el desayuno fueron las facturas. Su masa es más densa que la de las medialunas y suelen estar rellenas, por ejemplo, de crema pastelera o de dulce de leche. Esta crema (básicamente leche, azúcar y vainilla) merece mención aparte porque parece tocar el orgullo nacional tanto como la bandera o la yerba mate. Incluso hay algunas tiendas para turistas dedicadas exclusivamente a su venta. Viéndolo parece algo muy empalagoso, pero en su justa medida no lo es tanto. Se utiliza también para el relleno de los alfajores. Estos están formados por dos galletas separadas por un relleno dulce y cubiertas con cualquier otra cosa que suba el nivel de calorías. También de alfajores existen muchas variantes, a veces ligadas a la provincia en que se producen. Aunque comimos varios de chocolate, debíamos de estar muy ocupados quemando las calorías porque se nos olvidó hacer la foto. A continuación los incluimos con imágenes tomadas de la web.

El último acompañante del desayuno que recuerdo haber probado es más modesto, pero tiene una gran personalidad. Se trata del criollito, pequeño panecillo, de base cuadrada, esponjoso y sin azúcar, que a veces se acompaña con manteca (es decir, mantequilla) y mermelada, aunque nada prohíbe mojarlos en el café tal cual. Recién hechos son buenísimos, pero si cometes el error de comprarlos para más tarde, tal vez se endurezcan y pierdan parte de su atractivo.

En cuanto a los postres, nos han ofrecido a menudo en comidas o cenas el flan de huevo, que podría ser una influencia española, pues me recuerda mucho a los flanes de mi infancia. Se suele acompañar con nata, crema pastelera o dulce de leche. Una variante de este sería la isla flotante, en el que se usan solo las claras del huevo. Es mucho más ligero y está igualmente bueno.

En otra ocasión pude probar el dulce de cayote con nueces. El camarero me explicó que el cayote es un tipo de calabaza de la que se saca la pulpa para endulzarla, aromatizarla y convertirla en un postre de cuchara. Me recordó mucho el cabello de ángel y me daba la impresión que tuviera nuez moscada o algún otro aroma parecido.

Por último, los postres que probamos en algún restaurante de cocina más elaborada, fueron una mousse de naranja y cítricos y textura de chocolates. Toda una experiencia.

[ITALIANO]

Dalla mattina alla sera, che sia a colazione, a merenda o come dessert dopo uno dei pasti principali, in Argentina non mancano le occasioni per addolcirsi la giornata.

Flan de huevo con crema pastelera y dulce de leche (Mendoza)

La prima tentazione è la medialuna: un nome tutto argentino, di gran lunga preferibile al “cruasán” alla spagnola, anche se i puristi insistono con quella grafia per renderlo meno straniero. Forse dal punto di vista tecnico c’è qualche differenza, ma per noi comuni mortali cambia solo il nome. Ce ne sono dolci e salate: le prime hanno in superficie una glassa o un leggero sciroppo che le rende un po’ appiccicose e ti costringe a lavarti le mani, come se dopo il peccato toccasse un piccolo rito di purificazione. Sono un classico a colazione, ma vanno benissimo in qualsiasi momento come merenda.

Un altro dolce che ci è capitato spesso a colazione sono le facturas: l’impasto è più consistente rispetto alle medialunas e di solito sono farcite, per esempio con crema pasticcera o con dulce de leche. Quest’ultima (in sostanza latte, zucchero e vaniglia) merita un capitolo a parte: sembra toccare l’orgoglio nazionale quanto la bandiera o la yerba mate. Ci sono perfino negozi dedicati solo a lei. A vederla pare stucchevole, ma, nelle dosi giuste, non lo è affatto. Si usa anche per farcire gli alfajores. Questi si presentano come due biscotti con in mezzo una farcitura dolce, poi ricoperti di cioccolato, glassa o qualunque cosa faccia impennare le calorie. E, come succede con molti altri dolci, anche gli alfajores hanno un’infinità di varianti, spesso legate alla provincia in cui vengono prodotti. Ne abbiamo mangiati alcuni al cioccolato e, a quanto pare, eravamo troppo impegnati a smaltire le calorie: ci siamo dimenticati di fare la foto. Qui sopra li abbiamo inseriti con immagini prese dal web.

Isla flotante (flan de clara de huevo) – Tilcara

L’ultimo compagno di colazione che ricordo d’aver provato è più modesto, ma ha un gran carattere: il criollito, un piccolo panino dalla forma quadrata, soffice e senza zucchero. A volte si porta in tavola con burro e marmellata, anche se nulla vieta di intingerlo nel caffè così com’è. Appena sfornati sono una delizia; se però fai l’errore di comprarli per più tardi, rischiano di indurirsi e perdere un po’ del loro fascino.

Per quanto riguarda il dessert, ci hanno proposto spesso, a pranzo come a cena, il flan all’uovo (probabilmente un influsso spagnolo, perché mi ha ricordato molto i flan della mia infanzia). Di solito si serve con panna, crema pasticcera o dulce de leche. Una variante del flan è la cosiddetta isola galleggiante (isla flotante), preparata solo con gli albumi: molto più leggera, ma altrettanto buona.

Dulce de cayote con nueces (Humahuaca)

In un’altra occasione ho assaggiato il dulce de cayote con le noci. Il cameriere mi ha spiegato che il cayote è una varietà di zucca di cui si ricava la polpa per zuccherarla, profumarla e trasformarla in un dessert al cucchiaio. Mi ha ricordato molto il cabello de ángel (specie di confettura di zucca a fili) e mi è parso che avesse un tocco di noce moscata o qualche altra spezia simile.

Infine, in un ristorante dalla cucina più ricercata abbiamo assaggiato una mousse all’arancia e agrumi e un gioco di consistenze al cioccolato. Un’autentica esperienza.

CARNE

[ESPAÑOL]

Si la carne argentina es famosa en todo el mundo, será por algo. Estar unos días en el país es suficiente para darse cuenta de que el argentino medio la conoce y la venera. Lo normal es que cualquier adulto conozca muy bien los diferentes cortes de carne, a qué parte del animal corresponden y, por supuesto, el nombre que reciben.

Si yo hubiera sido argentino, no me habría sentido perdido, cuando fuimos a comer, aquel día delante del mostrador de la parrilla en el parque de las cataratas de Iguazú, pues me tenía que limitar a señalar con el dedo para pedir lo que quería, como les pasaba a los habitantes de Macondo cuando el mundo era tan reciente que algunas cosas carecían de nombre. Sin embargo, los argentinos tardaban bien poco en decir si preferían vacío, lomo, ojo de bife o cualquier otra pieza de su gusto. Por mi experiencia, ese saber en España está reservado a carnicer@s, cociner@s o amas de casa con años de experiencia y pasiones carnívoras.

De todos modos, manejarse bien en esa jungla de nombres entraña aún más dificultad de lo que parece. No se trata solo de conocer, por ejemplo, los términos equivalentes en Argentina y España. El problema es que el concepto de base (los cortes de carne) no coinciden en los dos países. Haciendo una breve búsqueda en la web, he encontrado una imagen que puede ser útil para aprender las diferencias, en caso de que la fuente sea fiable. Si, además, añadimos a la ecuación los cortes italianos, es casi mejor abrir la boca y disfrutar de lo que venga sin hacerse demasiadas preguntas.

Cortes de carne en Argentina y España
Cortes de carne en Italia

Lo importante es que la experiencia ha sido muy buena. Incluso para alguien que normalmente consume muy poca carne, la tentación de pedirla a la hora de comer o de cenar era enorme. Es cierto que en ello influye no solo la calidad del producto (consistente o crujiente en el exterior, tierno y esponjoso en el interior, muy sabroso), sino también la oferta más reducida de otros platos principales, por ejemplo, de pescado.

Además de haber comido carne varias veces en diferentes casas de comida y restaurantes, hemos disfrutado de un asado doméstico, el famoso asado de Lalo, el día que llegamos a Rosario. Además de las piezas de vacuno “nobles”, también había chorizo, morcilla, y algunos intrusos representantes de la casquería más tradicional. Recuerdo el famoso chinchulín (intestino delgado) y las mollejas, que no son otra cosa que el timo de la vaca. Y no me refiero en este caso a una decepción después de haber albergado muchas esperanzas, que eso dependerá de cada uno y sus papilas gustativas, sino a la glándula alojada en el pecho de los mamíferos, y que tiene un papel fundamental en el sistema inmunitario. Ojo a los tímidos de paladar o a los catadores cobardes: el gusto del chinchulín es intenso y recuerda al del hígado, mientras que las mollejas son blandas y no son aptas para consumidores escrupulosos.

En cuanto a la carne que nos sirvieron en diferentes restaurantes, pudimos probar ojo de bife, bife, de chorizo, matambre (que puede ser cocinado a la parrilla o elaborado en una especie de fiambre que se corta en rodajas) y vacío, otra pieza muy rica que probamos al horno. Hay que decir también que siempre se acompaña con diferentes salsas, entre las cuales están la provenzal (aceite de oliva, ajo y perejil), criolla (una especie de vinagreta) y el famoso chimichurri (perejil, orégano, pimiento molido, aceite, vinagre y sal).

Salsa provenzal, criolla y chimichurri.

Por último, hemos probado también cazuela de cabrito (que para mí era cordero), bondiola de cerdo guisada y en fiambre, así como algunos trozos de carne de llama en un guiso de lentejas de Purmamarca [ver más abajo].

[ITALIANO]

Se la carne argentina è famosa in tutto il mondo, un motivo ci sarà. Bastano pochi giorni nel Paese per capire che l’argentino medio la conosce e la venera. È normalissimo, o forse direi la regola, che qualunque adulto sappia distinguere i diversi tagli, da quale parte dell’animale provengono e, naturalmente, come si chiamano.

Se fossi stato argentino, quel giorno al parco delle Cascate dell’Iguazú, davanti al bancone della parrilla, non mi sarei sentito spaesato: invece non mi restava che indicare col dito, un po’ come gli abitanti di Macondo, quando il mondo era così recente che molte cose non avevano ancora un nome. Gli argentini, al contrario, ci mettevano un attimo a dire se volevano vacío, lomo, ojo de bife o qualsiasi altro taglio di loro gusto. Per quanto ho visto, in Spagna questo sapere è per lo più appannaggio di macellai, cuochi/cuoche o di chi in casa cucina da anni ed è appassionato di carne.

Matambre con ensalada, salsa provenzal y chimichurri (Buenos Aires)

Destreggiarsi in quella giungla di nomi è ancora più difficile di quanto sembra. Non si tratta solo di conoscere, per esempio, i termini equivalenti in Argentina e in Spagna: il problema è che il concetto di base (cioè come sono definiti i tagli di carne) non coincide nei due Paesi. Facendo una breve ricerca sul web ho trovato un’immagine che può aiutare a capire le differenze, ammesso che la fonte sia affidabile [vd. più sopra]. E se poi aggiungiamo all’equazione anche i tagli italiani, tanto vale aprire la bocca e godersi quel che arriva senza farsi troppe domande.

Vacío al horno con ensalada (Tilcara)

L’importante è che l’esperienza è stata molto positiva. Anche per chi di solito consuma poca carne, la tentazione di ordinarla a pranzo o a cena era fortissima. Non dipende solo dalla qualità del prodotto (croccante o consistente all’esterno, tenero e soffice all’interno, molto saporito), ma anche dal fatto che l’offerta di altri secondi, per esempio di pesce, è spesso molto più limitata.

Oltre ad aver mangiato carne più volte in diverse trattorie e ristoranti, abbiamo goduto di un asado casalingo, il famoso asado di Lalo, il giorno del nostro arrivo a Rosario. Oltre ai tagli “nobili” di bovino, c’erano chorizo, morcilla e qualche intruso della frattaglia più tradizionale. Ricordo il celebre chinchulín (intestino tenue) e le mollejas, che non sono altro che il timo del bovino. Non parlo di una delusione dopo grandi aspettative [la parola timo in spagnolo vuol dire anche «fregatura»] (quello dipende da ciascuno e dalle proprie papille) ma proprio della ghiandola situata nel torace dei mammiferi, con un ruolo importante nel sistema immunitario. Avviso ai palati timidi (o ai degustatori pavidi): il sapore del chinchulín è intenso e ricorda quello del fegato, mentre le mollejas sono morbide e non adatte agli schizzinosi.

Cazuela de cabrito con patatas (Purmamarca)

In giro per il Paese abbiamo assaggiato ojo de bife, bife de chorizo, matambre (che può essere cotto alla griglia oppure nella versione arrotolata, tipo “affettato”), e vacío, un altro taglio squisito che abbiamo provato al forno. Va detto che la carne arriva quasi sempre accompagnata da salse: la provenzal (olio d’oliva, aglio e prezzemolo), la criolla (una sorta di vinaigrette) e il celebre chimichurri (prezzemolo, origano, peperoncino macinato, olio, aceto e sale).

Per finire, abbiamo provato anche uno stufato di capretto (che a me sembrava agnello), bondiola di maiale sia stufata sia in versione affettato per panino, e qualche boccone di carne di lama in uno stufato di lenticchie a Purmamarca [vd. più sotto]

¿Y EL PESCADO? / E IL PESCE?

[ESPAÑOL]

Que yo recuerde, solo dos veces encontramos la oferta de algún producto del mar en un menú, así que no pude resistirme. La primera en Puerto Iguazú y el pescado en cuestión era pacu al limón, una especie de río originaria de Sudamérica.

La experiencia no fue muy positiva. Tenía la apariencia de un lenguado, pero era de sabor mucho más intenso, carne prieta y un poco seco. Poca chicha y ningún mérito para pasar a la posteridad. Para dar un juicio más justo, quizá habría sido mejor probarlo al menos una segunda vez, pero es lo que tiene la opinión de los turistas: se basa en instantes y no permite reconsideraciones ni clemencia de ningún tipo.

Días más tarde en Mendoza, probamos las rabas, es decir, calamar rebozado. Su apariencia es muy diferente a las que se consumen en el norte de España, pero también estaban muy buenas.

Pacu al limón (Puerto Iguazú)

[ITALIANO]

Che io ricordi, solo due volte abbiamo trovato pesce nel menù, quindi non ho saputo resistere. È successo prima a Puerto Iguazú e il pesce in questione era pacu al limone, una specie d’acqua dolce originaria del Sudamerica.

L’esperienza non è stata granché. Nell’aspetto ricordava la sogliola, ma aveva un sapore molto più marcato, carne soda e un po’ asciutta. Poca sostanza e nulla che lo faccia passare alla storia. Per dare un giudizio più equo forse sarebbe stato meglio assaggiarlo almeno una seconda volta, ma questo è il bello e il brutto dell’opinione del turista: si fonda su attimi e non concede ripensamenti né indulgenze di sorta.

Qualche giorno dopo abbiamo assaggiato le rabas (calamari in pastella) in un ristorante di Mendoza. Avevano un aspetto molto diverso da quelli dello stesso nome che si consumano sulla costa Nord della Spagna, ma erano ugualmente buoni.

Rabas (Mendoza)

COMIDA TRADICIONAL Y POPULAR / CIBO TRADIZIONALE E POPOLARE

[ESPAÑOL]

En este apartado, me gustaría incluir en primer lugar, todos aquellos platos sencillos que se suelen comer sin cubiertos. Habría que empezar hablando de las reinas de la casa: las empanadas. Las hay con rellenos de diversos tipos, aunque los más frecuentes son de carne picada o cortada a cuchillo con diversos aderezos. Son mis preferidas, sobre todo, cuando también llevan aceituna. Las variantes dependen en muchos casos de las preparaciones regionales, y creo que no me equivoco si digo que en todo el país se comen y se disfrutan.

Por otro lado, está también el universo bocadillo, que suelen llamar sandwich, o en la versión local del término, sánguche. Diría que cualquier trozo de carne es susceptible de terminar emparedado entre dos rebanadas de pan, que suele ser muy blando y fácil de morder, lo que facilita la tarea de comérselo con ganas. Nosotros lo hemos probado de milanesa (filete de ternera empanado) y bondiola (especie de jamón curado, muy sabroso).

Otra posibilidad son los sánguches de miga, es decir, los hechos con pan de molde. Estos también pueden ser tostados a la plancha, como el famoso carlito de Rosario, que probamos en el café El Cairo de dicha ciudad. Tiene varias versiones más o menos sofisticadas, pero en cualquier caso está riquísimo.

Empanadas fritas y locoto (ají / pimiento relleno) – Humahuaca

Aunque las vimos solo al final de nuestras vacaciones, también tuvimos la ocasión de probar unas croquetas de hongos (setas) en un local del mercado de San Telmo de Buenos Aires. La base del relleno es de bechamel, lo cual las hace muy ricas, a la española, y no a la italiana a base de patata, que no me gustan demasiado… 🤷🏻‍♂️

En segundo lugar, habría que hablar de algunos platos del norte que conservan la tradición precolombina, compartida con otros países andinos: los tamales y las humitas. Ambos son preparaciones que se envuelven en hojas de maíz y se hierven dentro de ellas. Los tamales llevan carne y otros ingredientes, mientras que las humitas son vegetarianas y llevan queso. Al menos esa era la diferencia entre los que probamos nosotros. Evidentemente, para comérselos hay que abrirlos, ya que la hoja de maíz sirve solo como envoltorio. La base de harina de maíz (choclo lo llaman allí) que también lleva el relleno les da un sabor suave con tendencia al dulce, que contrasta con el de otros ingredientes.

Por último, la tradición italiana está presente, no solo en la denominación de cualquier plato, con combinaciones tan divertidas, como milanesa a la napolitana o deformaciones dialectales como muzzarella o fugazzeta. Los italianos amantes de la pasta, los ñoquis o los canelones. No tendrán ningún problema para calmar sus deseos gastronómicos lejos de casa.

Milanesas a la napolitana (Puerto iguazú)

[ITALIANO]

In questa sezione vorrei includere, per cominciare, quei piatti semplici che di solito si mangiano senza posate. E si parte dalle regine della tavola: le empanadas. Ne esistono con ripieni di ogni tipo, ma le più comuni sono di carne tritata o tagliata al coltello, con vari condimenti. Sono le mie preferite, soprattutto quando dentro ci sono anche le olive. Le varianti cambiano spesso a seconda delle tradizioni regionali e, credo senza sbagliare, si mangiano e si apprezzano in tutto il Paese.

Dall’altro lato c’è anche l’universo dei panini, che lì chiamano di solito sandwich, o nella versione locale del termine, sánguche. Direi che qualunque pezzo di carne è candidato a finire tra due fette di pane, in genere molto morbido e facile da mordere, il che invoglia a mangiarlo con gusto. Noi l’abbiamo provato con milanesa (cotoletta) e con bondiola (una sorta di prosciutto crudo, molto saporito).

Un’altra possibilità sono i sánguches de miga, cioè fatti con pan carré senza crosta. Si possono anche tostare alla piastra, come il famoso carlito di Rosario, che abbiamo assaggiato al Café El Cairo della città. Ne esistono versioni più o meno elaborate, ma in ogni caso è buonissimo.

Anche se le abbiamo incontrate solo alla fine delle vacanze, abbiamo avuto modo di provare delle crocchette ai funghi in un locale del mercato di San Telmo, a Buenos Aires. Il ripieno si basa sulla besciamella, che le rende molto ricche, “alla spagnola”, e non alla maniera italiana a base di patata, che non mi fa impazzire… 🤷🏻‍♂️

In secondo luogo, vale la pena parlare di alcuni piatti del Nord che conservano la tradizione precolombiana, condivisa con altri Paesi andini: i tamales e le humitas. Entrambe sono preparazioni avvolte in foglie di mais e lessate direttamente nel loro involucro. I tamales prevedono carne e altri ingredienti, mentre le humitas sono vegetariane e includono formaggio (almeno questa era la differenza tra quelle che abbiamo assaggiato noi). Naturalmente, per mangiarli bisogna aprirli: la foglia di mais serve solo da involucro. La base di mais (lì lo chiamano choclo), presente anche nel ripieno, conferisce un sapore delicato tendente al dolce, in contrasto con gli altri ingredienti.

Infine, la tradizione italiana è ben presente, non solo nei nomi dei piatti, con combinazioni divertenti come milanesa alla napoletana oppure nelle deformazioni dialettali come muzzarella o fugazzeta. Gli italiani amanti della pasta, degli gnocchi o dei cannelloni non avranno alcun problema a soddisfare le proprie voglie gastronomiche lontano da casa.

GUISOS / STUFATI – PIATTI IN UMIDO

[ESPAÑOL]

La gastronomía argentina también ofrece buenos platos de cuchara para calentarse el estómago en los inviernos australes. Nosotros hemos probado dos: el locro y un guiso de lentejas. El primero no es otra cosa que un guiso de porotos (pequeñas alubias blancas) con tropezones de carne de cerdo, maíz y otras hortalizas. Me lo habían aconsejado antes de viajar y lo tenía en mente, pero la primera experiencia fue bastante negativa. Lo pedí en un restaurante de Buenos Aires situado en una calle peatonal muy turística y me decepcionó bastante. Le habían añadido una serie de tiras de tripa o cartílago blanquecino que no sabían nada y eran totalmente incomestibles.

Le di una segunda oportunidad en Mendoza y me alegré de haberlo hecho. Esta vez no había ninguna materia gomosa incomestible en el plato y me gustó mucho. Cuando le comenté al camarero que la primera vez no me había gustado, sin que le diera más datos, él mismo completó la historia: que a veces lo llenan de partes blandas de la vaca para que abulte más, pero que esa versión no es de buena calidad.

En Purmamarca el guiso de lentejas llevaba también chorizo y, en teoría, carne de llama. Alguien nos contó después que consumir esa carne no es una tradición propia, sino más bien una moda para sorprender a los turistas. 

[ITALIANO]

La gastronomia argentina offre anche ottimi piatti da cucchiaio, per scaldarsi lo stomaco negli inverni australi. Noi ne abbiamo provati due: il locro e uno stufato di lenticchie. Il primo non è altro che uno stufato di fagioli bianchi (porotos) con bocconi di maiale, mais e altre verdure. Me l’avevano consigliato prima di partire e ce l’avevo in mente, ma la prima esperienza è stata piuttosto negativa: l’ho ordinato in un ristorante di Buenos Aires, in una via pedonale molto turistica, e mi ha deluso. Ci avevano aggiunto delle strisce di trippa o cartilagine biancastra, senza sapore e del tutto immangiabili.

Gli ho dato una seconda possibilità a Mendoza e sono contento di averlo fatto. Stavolta nel piatto non c’era nessuna componente gommosa e mi è piaciuto molto. Quando ho raccontato al cameriere che la prima volta non mi era piaciuto, senza dargli altri dettagli, ha completato lui la storia: a volte lo “riempiono” con parti molli del bovino per far volume, ma quella versione non è di buona qualità.

A Purmamarca lo stufato di lenticchie aveva anche chorizo e, in teoria, carne di lama. Ci hanno poi detto che consumare quella carne non è una tradizione locale, quanto piuttosto una moda per stupire i turisti.

Guiso de lentejas con chorizo y carne de llama (Purmamarca)

PLATOS ESPECIALES / PIATTI PARTICOLARI

[ESPAÑOL]

Los platos más elaborados o que podríamos definir, quizá exagerando un poco, “de autor” que hemos probado son una mousse de queso brie, huevo escalfado y croutons, el tiradito de trucha y cítricos (ambos en Mendoza), la sopa de maní (cacahuetes) y el cremoso de quinoa con queso, verduras y algas de altura (estos dos de Humahuaca, vienen de la cocina tradicional de la provincia de Jujuy). Todos estaban buenísimos y jugaban con contrastes entre sabores delicados y otros más intensos. Son una muestra de que la cocina argentina ofrece un poco de todo y es capaz de satisfacer todos los paladares.

[ITALIANO]

I piatti più elaborati (o che potremmo definire, forse esagerando un po’, “d’autore”) che abbiamo assaggiato sono: una mousse di formaggio Brie con uovo in camicia e crostini, il tiradito di trota agli agrumi (entrambi a Mendoza), la sopa de maní (arachidi) e il cremoso di quinoa con formaggio, verdure e alghe d’altura (questi due a Humahuaca, provenienti dalla cucina tradizionale della provincia di Jujuy). Erano tutti ottimi e giocavano su contrasti tra sapori delicati e altri più intensi. Sono la prova che la cucina argentina offre un po’ di tutto ed è in grado di accontentare tutti i palati.

BEBIDAS / BEVANDE

[ESPAÑOL]

Entre las bebidas sin alcohol que se ofrecen como acompañamiento de la comida, además de los refrescos de multinacionales varias bien conocidos y el agua sin gas, también suele estar disponible, aunque no siempre, el agua con gas. Una sorpresa muy grata ha sido comprobar que la limonada natural (es decir, zumo de limón diluido en agua) es una posibilidad en casi todas las casas de comidas y cafeterías. En algunas se sirve azucarada y en otras te llevan el azúcar aparte para que tú lo añadas a tu gusto. Creo que es una opción muy sana y refrescante, y que su ejemplo debería cundir en otros lugares.

Limonada con panecillos, para ir abriendo boca (Humahuaca)

En el mundo de las infusiones y tisanas, tiene un lugar preminente la famosísima yerba mate, cuyas raíces se sumergen en la historia del continente y ha pasado a ser un rasgo definitorio de lo argentino, si bien también se consume en otros países vecinos como Paraguay y Uruguay. Su sabor es muy amargo, y tal vez por eso existen los llamados yuyos para el mate, que encontrábamos en los mercadillos e ignorábamos para qué servían. Se trata de aderezos varios que agregan aromas de hierbas y frutas a la infusión original, restándole amargor y haciéndolo más tolerable para paladares poco acostumbrados.

Hemos visto a personas consumiendo mate por la calle, en el ómnibus, en el colectivo o en el subte, en el Parque Nacional de Iguazú, en cualquier lado, lo cual implica ir con el termo bajo el brazo. La influencia del mate es tal, que es muy frecuente que los lugares públicos den la posibilidad de conseguir agua caliente para permitir a los más enganchados afrontar los primeros síntomas de la abstinencia. En nuestro rocambolesco episodio del control policial en la carretera de camino a Tucumán, una de las preocupaciones de los viajeros era dónde conseguir agua caliente para hacerse la espera más soportable. También en los aviones es habitual solicitar agua caliente, sin más, que ya se encargará uno de cebar su mate y bebérselo a pequeños sorbos para aguantar mejor el viaje.

Pero si hay una bebida de excelencia que caracteriza Argentina, orgullo nacional y producto exportado a los cinco continentes, ese es el vino. La zona centro y septentrional de los Andes, y especialmente la provincia de Mendoza, es una meta prestigiosa del enoturismo internacional. Sin embargo, no es necesario llegar hasta allí para beber buen vino. La prima donna de ese firmamento es sin duda el Malbec, presente en cualquier lugar donde haya la posibilidad de consumir o comprar vino. Recuerdo especialmente el primero que consumimos en Buenos Aires que se llamaban Los Álamos. Intenso de frutos rojos, especias, y yo diría que un toque de vainilla, a riesgo de escandalizar a los expertos. Los demás también me gustaron, pero ninguno tanto como él.

Sin salir del ámbito de los tintos, también hemos probado nuestro famoso Sikuri (vino de altura de la región de Jujuy, elaborado con Sirah) el Pinot noir y la Criolla grande que nos sirvieron en Mendoza. En cuanto a los blancos, tengo un buen recuerdo del Torrontés que bebimos en Purmamarca, abocado e intenso, que maridaba perfectamente con los platos propuestos. A mi modesto entender, recordaba un poco al moscatel seco de las Colinas Eugáneas (Fior d’arancio secco di Colli Euganei), aunque era más dulce en boca. Otros blancos, Chardonnay sobre todo y Sauvignon Blanc, me han dejado más indiferente. De gustibus…

Mate de madera de caldén comprado en Buenos Aires

[ITALIANO]

Per accompagnare i pasti senza ricorrere all’alcol, oltre alle solite bibite delle grandi multinazionali e all’acqua naturale, spesso (anche se non sempre) è disponibile l’acqua frizzante. Una piacevolissima sorpresa è stata scoprire che la limonata naturale (cioè succo di limone diluito in acqua) è proposta in quasi tutti i locali. In alcuni la servono già zuccherata, in altri ti portano lo zucchero a parte così la dolcifichi come preferisci. La trovo un’opzione molto sana e semplice, e penso che il suo esempio dovrebbe fare scuola un po’ ovunque.

Nel mondo delle infusioni e delle tisane, un posto di primo piano spetta alla famosissima yerba mate, le cui radici affondano nella storia del continente ed è diventata un tratto identitario dell’Argentina, pur essendo consumata anche in Paraguay e in Uruguay. Il suo sapore è molto amaro e, forse proprio per questo, esistono i cosiddetti yuyos per il mate, che vedevamo nei mercatini senza capire a cosa servissero: sono miscele di erbe e frutta che si aggiungono all’infuso originale, ne attenuano l’amaro e lo rendono più tollerabile per palati poco abituati.

Abbiamo visto persone bere mate per strada, sull’ómnibus, sul colectivo o nel subte, nel Parco Nazionale dell’Iguazú… insomma, un po’ ovunque: il che significa girare con il thermos sotto il braccio. L’influenza del mate è tale che spesso nei luoghi pubblici si può ottenere acqua calda, così i più accaniti affrontano meglio i primi sintomi dell’astinenza. Nel nostro rocambolesco episodio del controllo di polizia lungo la strada verso Tucumán, una delle preoccupazioni dei viaggiatori era proprio dove procurarsi acqua calda per rendere l’attesa più sopportabile. Anche in aereo è normale chiedere solo acqua calda: poi ciascuno si prepara il mate e lo beve a piccoli sorsi, per reggere meglio il viaggio.

Ma se c’è una bevanda d’eccellenza che identifica l’Argentina, orgoglio nazionale ed esportata nei cinque continenti, quella è il vino. La fascia centro-settentrionale delle Ande, e soprattutto la provincia di Mendoza, è una meta prestigiosa dell’enoturismo internazionale. Non è però necessario arrivare fin lì per bere bene. La primadonna di quel firmamento è senza dubbio il Malbec, presente ovunque si possa consumare o acquistare vino. Ricordo in particolare il primo che abbiamo preso a Buenos Aires, il “Los Álamos”: intenso di frutti rossi, spezie e, direi, un tocco di vaniglia, a rischio di scandalizzare gli esperti. Gli altri mi sono piaciuti ugualmente, ma nessuno quanto quello.

Senza uscire dal campo dei rossi, abbiamo provato anche il celebre Sikuri (vino d’altura della regione di Jujuy, da uve Syrah), il Pinot nero e la Criolla grande che ci hanno servito a Mendoza. Tra i bianchi, ho un ottimo ricordo del Torrontés bevuto a Purmamarca: abboccato e intenso, perfetto in abbinamento ai piatti proposti. A mio modesto parere ricordava un po’ il Fior d’Arancio secco dei Colli Euganei, ma con una dolcezza più marcata al palato. Altri bianchi, soprattutto Chardonnay e Sauvignon Blanc, mi hanno lasciato più indifferente. De gustibus…

OTRAS COSAS QUE SE METEN EN LA BOCA / ALTRE COSE CHE SI METTONO IN BOCCA

[ESPAÑOL]

En la provincia de Jujuy nos encontramos con esas hojitas verdes tan comunes que se compran por la calle y que forman parte de la tradición andina. Se hacen una bola, se dejan a un lado de la boca y se espera un buen rato para que las salivación ayude a sacarles la sustancia. Esta se va ingiriendo poco a poco, casi sin querer, con cada acto reflejo de tragar.

Las hojas de coca se consumen desde hace miles de años y, aunque se despachan como una solución al mal de altura, ayudan solo con síntomas leves. Al final no son más que una costumbre antigua para calmar la ansiedad que crea una cierta adicción. Me imagino que lo podríamos comparar con el tabaco.

Nosotros las compramos y las consumimos, como era de rigor, cayendo tal vez en la trampa que suelen encontrarse los turistas. Una anécdota más que escribir en el diario.

Bolsita de hojas de coca comprada en Tilcara

[ITALIANO]

Nella provincia di Jujuy ci siamo imbattuti in quelle foglioline verdi, diffusissime e vendute per strada, che fanno parte della tradizione andina. Se ne fa una piccola pallottola, la si tiene da un lato della bocca e si aspetta un po’ perché la salivazione ne estragga i principi; poi li si ingerisce a poco a poco, quasi senza accorgersene, a ogni deglutizione.

Le foglie di coca si consumano da millenni e, benché vengano vendute come rimedio al mal di montagna, aiutano solo nei sintomi più lievi. In fondo sono un’antica abitudine per placare l’ansia, che può indurre una certa dipendenza: direi che si possono paragonare al tabacco.

Le abbiamo comprate e assaggiate anche noi, come vuole l’uso da quelle parti, forse cadendo nella trappola in cui capitano spesso i turisti. Un’annotazione in più da mettere in diario.

Cuartos de baño / Bagni

[ESPAÑOL]

Como se puede ver en las fotos, las duchas, los bidés y los lavabos suelen tener dos llaves / manillas: una para el agua caliente y otra para el agua fría. El problema a veces es que no entiendes muy bien en qué dirección se abre el paso del agua. En algunos había que girar hacia el centro para abrir y en otros, lo contrario.

Las duchas, aunque no estén instaladas dentro de una bañera, tienen un caño de salida del agua inferior, lo que facilita la tarea, por ejemplo, si tienes que llenar un cubo de agua, pero puede provocar que salpique bastante fuera de la ducha cuando está es abierta. Tal vez por eso siempre hay un sumidero en el suelo, fuera de la bañera o ducha, que evita las pequeñas inundaciones domésticas. ¿O habré entendido todo mal?

El detalle más simpático de los baños es el chorrito indiscreto que llega desde el centro del bidé y que va al objetivo sin andarse con rodeos. Recuerda un poco a lo que cuentan de los váteres japoneses, pero salvaguardando el principio de que no hay que mezclar churras con merinas.

[ITALIANO]

Come si vede dalle foto, docce, bidet e lavabi hanno spesso due manopole: una per l’acqua calda e una per la fredda. Il problema, a volte, è capire in che verso si apre il flusso: in alcuni casi bisogna girare verso il centro, in altri l’esatto contrario.

Le docce, anche quando non sono installate dentro una vasca, hanno un beccuccio d’uscita in basso: comodo se devi riempire un secchio, ma capace di far schizzare parecchia acqua fuori quando lo apri. Forse per questo c’è quasi sempre uno scarico a pavimento, fuori dalla vasca o dal box, che evita le piccole inondazioni domestiche. O magari non ho capito niente?

Il dettaglio più simpatico del bagno è il gettino “indiscreto” del bidet, che parte dal centro e va dritto al bersaglio senza troppi giri. Qualcosa ricorda i wc giapponesi, ma nel rispetto del principio secondo il quale non bisogna confondere capre e cavoli.

Seguridad / Sicurezza

[ESPAÑOL]

Antes de salir, algunas personas nos advirtieron sobre la seguridad. Nos aconsejaron estar muy atentos, no sacar el móvil en la calle, ni hacer fotos sin mirarnos antes alrededor, no ponerlo encima de la mesa de una cafetería descuidadamente, como hacemos en casa. Tanto insistieron que yo estaba algo preocupado.

Una vez de vuelta, puedo enumerar todas las ocasiones en las que nos hemos sentido inseguros, cerca del peligro, en la boca del lobo, a punto de dejar la piel en el intento. He aquí una lista en orden de importancia de menor a mayor:

1…

Fin de la lista. Nada de nada, Zero assoluto. Nothing at all. Gar nichts. Absolument rien.

Nos hemos comportado como hubiéramos hecho en casa. La señora de una tienda en Humahuaca salió corriendo detrás de nosotros porque se nos había olvidado recoger el cambio y otra argentina se encontró mi cartera en el ómnibus con documentos y más dinero del que pensaba, y me buscó por todas las redes sociales imaginables hasta dar conmigo. Así que mucha inseguridad no hemos encontrado, todo lo contrario.

[ITALIANO]

Prima di partire, alcune persone ci avevano messo in guardia sulla sicurezza. Ci consigliavano di stare molto attenti, di non tirare fuori il telefono per strada né scattare foto senza prima guardarci attorno, di non appoggiarlo distrattamente sul tavolino di un bar, come facciamo a casa. A furia di sentirlo ripetere, un po’ mi ero preoccupato.

Una volta rientrati, posso elencare tutte le occasioni in cui ci siamo sentiti insicuri, vicini al pericolo, nella tana del lupo, sul punto di lasciarci la pelle. Ecco l’elenco, in ordine d’importanza dal minore al maggiore:

1…

Fine della lista. Niente di niente. Zero assoluto. Nothing at all. Gar nichts. Absolument rien.

Ci siamo comportati come avremmo fatto a casa. A Humahuaca la signora di un negozio è corsa fuori dietro di noi perché ci eravamo dimenticati il resto; e un’altra argentina ha trovato il mio portafoglio sul pullman, con documenti e più denaro di quanto pensassi, e mi ha cercato su tutti i social possibili finché non mi ha rintracciato. Insomma, di insicurezza ne abbiamo incontrata poca: anzi, tutt’altro.

Medios de transporte / Mezzi di trasporto

[ESPAÑOL]

En cuanto al avión, es con seguridad un buen medio para viajar por el país y garantiza desplazamientos rápidos entre ciudades que pueden estar separadas por más de 1000 km. Por ejemplo, entre Mendoza y Buenos Aires cabe prácticamente toda Italia de norte a sur. Según nuestra experiencia, los estándares de calidad son como los de las compañías europeas, para bien y para mal: el mismo nivel de confort y las mismas posibilidades de retrasos o de problemas varios. El personal es muy amable. Si tuviéramos que comparar, tal vez con un grado más de simpatía y de empatía, en comparación con lo que sucede en Europa.

Pero, atención: después de haber hecho una reserva con múltiples trayectos internos, Aerolíneas Argentinas tuvo a bien cambiarnos los horarios e incluso hasta las fechas de algunos vuelos. Ellos organizan y ellos mandan. A partir de ahí, la capacidad de intervención ha sido mínima, aunque aún pudimos deshacer algún entuerto.

Otra cuestión importante es que, en caso de perder un vuelo que se ha reservado dentro de un trayecto múltiple, a partir de ese momento pierdes todos los demás que vengan a continuación. Es decir, si dentro de una misma reserva tengo el trayecto 1, 2,3 y 4, y por esas cosas del azar pierdo el vuelo 2, si no consigo volver a reservar ese mismo vuelo perdido (con el consiguiente desembolso acorde con la tarifa inicial), pierdo también el vuelo 3 y el vuelo 4. Es más o menos lo que nos pasó cuando no pudimos llegar a Tucumán a tiempo. Eso significa que tal vez sea preferible reservar cada uno de los vuelos independientemente.

Optar por el transporte de tierra, será siempre una buena opción, sobre todo si el trayecto es de cuatro o cinco horas. Teniendo en cuenta la antelación con la que hay que estar en los aeropuertos, no tiene mucho sentido darle prioridad en estos casos al avión. Como ya se ha mencionado varias veces, la comodidad de los ómnibus (autocares de largo recorrido) es incluso superior a la de la clase turista de los aviones. Para mayores distancias, la conveniencia será directamente proporcional a nuestro espíritu de aventura y a cuánto queramos entender de verdad cómo viven los argentinos.

En las grandes ciudades, los colectivos (autobuses de línea) son más modestos que los europeos y tienen cierto aire vintage, pero pueden estar provistos de métodos de pago modernos que hacen innecesario comprar el billete físico. Por ejemplo, en Buenos Aires había una promoción que permitía pagar el billete directamente con tarjeta de débito o crédito con una reducción considerable del precio. Además, también existe la tarjeta SUBE, que se puede usar a lo largo de todo el país y permite la recarga en quioscos, e incluso online (pero esto es más complicado para los turistas).

Esa reducción por pagar con tarjeta también se aplicaba al subte (metro), que solo existe en la capital. En Mendoza vimos un tranvía, pero no lo utilizamos.

Por otra parte, es muy común trasladarse en los llamados VTC (Uber y Cabify están muy presentes), y muy conveniente, sobre todo si viajan varias personas. A veces es también la única opción posible o razonable, sobre todo para distancias de 15-20 kilómetros. El precio es mucho menor de lo que se pagaría, por ejemplo, en Madrid, y no digamos en Milán u otras ciudades europeas. Hemos realizado trayectos de 18-20 kilómetros por importes que oscilaban entre los 7 y los 10 euros.

Ómnibus que nos llevó de Tucumán a Mendoza

[ITALIANO]

Per quanto riguarda l’aereo, è certamente un buon mezzo per spostarsi nel Paese e garantisce collegamenti rapidi tra città che possono distare più di 1.000 km. Per esempio, tra Mendoza e Buenos Aires ci sta praticamente tutta l’Italia da nord a sud. Secondo la nostra esperienza, gli standard di qualità sono simili a quelli delle compagnie europee, nel bene e nel male: stesso livello di comfort e stesse possibilità di ritardi o di inconvenienti vari. Il personale è molto cortese; se dovessimo fare un paragone, forse con una marcia in più quanto a simpatia ed empatia rispetto a quanto accade in Europa.

Attenzione però: dopo aver effettuato una prenotazione con più tratte interne, Aerolíneas Argentinas ha ben pensato di cambiarci gli orari e persino le date di alcuni voli. Loro organizzano e loro decidono. Da quel momento in poi il margine di intervento è stato minimo, anche se siamo comunque riusciti a rimediare a qualche pasticcio.

Un altro aspetto importante: se perdi un volo prenotato all’interno di un itinerario con più tratte, da quel momento perdi anche tutte le tratte successive. Cioè, se nella stessa prenotazione ho le tratte 1, 2, 3 e 4 e, per caso, perdo il volo 2, se non riesco a riprenotare proprio quel volo (con il relativo esborso in linea con la tariffa iniziale), perdo anche il volo 3 e il volo 4. È quello che più o meno ci è successo quando non siamo riusciti ad arrivare per tempo a Tucumán. Questo significa che può essere preferibile prenotare ogni volo separatamente.

Scegliere il trasporto via terra è quasi sempre una buona idea, soprattutto se la tratta è di quattro o cinque ore. Considerando con quanto anticipo bisogna presentarsi in aeroporto, in questi casi non ha molto senso dare la precedenza all’aereo. Come abbiamo già accennato, la comodità degli ómnibus (pullman a lunga percorrenza) è spesso superiore a quella della classe economica in aereo. Per distanze maggiori, la convenienza dipende direttamente dal nostro spirito d’avventura e da quanto vogliamo capire davvero come vivono gli argentini.

Nelle grandi città, i colectivos (autobus urbani) sono più spartani rispetto agli europei e con un certo fascino vintage, ma possono avere sistemi di pagamento moderni che rendono inutile il biglietto cartaceo. A Buenos Aires, per esempio, c’era una promozione che permetteva di pagare il biglietto direttamente con carta di debito o di credito con uno sconto notevole. Inoltre esiste la tessera SUBE, utilizzabile in gran parte del Paese e ricaricabile in edicola, e persino online (anche se per i turisti è meno immediato).

Quello sconto per il pagamento con carta valeva anche per il subte (la metropolitana), che esiste solo nella capitale. A Mendoza abbiamo visto un tram, ma non lo abbiamo utilizzato.

È inoltre molto comune spostarsi con i servizi tipo Uber o Cabify, che sono molto presenti, soluzione spesso conveniente, soprattutto se si viaggia in più persone. Talvolta è anche l’unica opzione sensata, in particolare su distanze di 15–20 chilometri. Noi abbiamo fatto tratte di 18–20 chilometri spendendo tra i 7 e i 10 euro.

Colectivo vintage de Buenos Aires

Semáforos

[ESPAÑOL]

Dicho en pocas palabras: no hay quien los entienda. O al menos algunos de ellos. La mayoría son como el que aparece en la imagen «semáforo 1». Ese semáforo rojo que está girado hacia la izquierda como si no quisiera nada contigo en realidad es de vital importancia para tu supervivencia. De hecho, te está indicando que, si das un paso adelante, lo que te pueda pasar es responsabilidad tuya. Cuando se pone verde, indica que puedes pasar, pero les está diciendo lo mismo a los coches que vienen por la izquierda, en el mismo sentido de tu marcha. Algunos de ellos girarán a la derecha pasando por delante de ti. Así que tienes que ir con cuatro ojos.

Qué trabajo les costaría poner un monigote de esos que aparecen en la foto del “semáforo 2”, que aunque verdes, lo que se dice verdes, no son, al menos te sirven de referencia. Y mucho mejor el que aparece en la imagen “semáforo 3”, que te indica además los segundos que faltan para el cambio de color.

El criterio de por qué no son todos iguales, se me escapa. Pero si vais Argentina, atentos al cruzar la calle.

Semáforo 1 (Mendoza)
Semáforo 2 (Buenos Aires)

[ITALIANO]

Detto in poche parole: impossibile capirli. O, quantomeno, alcuni di loro. La maggior parte è come quello della foto “semaforo 1”. Quel semaforo rosso girato verso sinistra, come se non volesse saperne di te, in realtà è fondamentale per la tua sopravvivenza: ti sta dicendo che, se fai un passo avanti, è a tuo rischio e pericolo. Quando diventa verde ti autorizza ad attraversare, ma sta dicendo la stessa cosa anche alle auto che arrivano da sinistra, nel tuo stesso senso di marcia. Alcune di quelle svolteranno a destra tagliandoti la strada. Quindi, occhi ben aperti.

E quanto ci vorrebbe a mettere l’omino del semaforo come nella foto del “semaforo 2”? Saranno pure “verdi”, ma verdi-verdi non lo sono; almeno, però, ti danno un riferimento. Ancora meglio il “semaforo 3”, che indica anche i secondi che mancano al cambio di colore.

Il criterio per cui non siano tutti uguali mi sfugge. Ma se andate in Argentina, occhio quando attraversate.

Semáforo 3 (Mendoza)

Perros callejeros / Cani randagi

[ESPAÑOL]

Nos ha sorprendido positivamente la presencia de perros en las calles de los pueblos del norte. Me refiero a perros callejeros y algunas veces en cantidades importantes. Pero, contrariamente a lo que se pueda suponer, no parecían estar enfermos o sucios, y contaban con el respeto de la población. Muchas veces entraban en las casas de comidas y los restaurantes, y la gente los acogía con tranquilidad. Los acariciaba, les daba algo de comer y los toleraba sin ningún problema. Ni siquiera los propietarios o los gestores de los locales les impedían la entrada. Era como si pertenecieran a la comunidad.

Me imagino que más de uno podría escandalizarse, pero a nosotros nos ha dado la impresión de que esa actitud responde a un respeto sincero por el animal y a una relación con él bastante simétrica, casi de tú a tú, lo cual indica un vínculo sano con la naturaleza y los seres que la habitan.

Visita inesperada (Humahuaca)

[ITALIANO]

Ci ha colpito in positivo la presenza di cani per le strade dei paesi del Nord. Parlo di cani randagi, a volte anche in buon numero. Eppure, contrariamente a quanto si potrebbe pensare, non sembravano né malati né sporchi, e godevano del rispetto della gente. Entravano spesso in trattorie e ristoranti e venivano accolti con naturalezza: la gente li accarezzava, dava loro qualcosa da mangiare e li tollerava senza problemi. Neppure i proprietari o i gestori dei locali ne impedivano l’ingresso. Era come se appartenessero alla comunità.

Qualcuno potrà scandalizzarsi, ma a noi è sembrato che quell’atteggiamento nasca da un rispetto sincero per l’animale e da un rapporto piuttosto paritario, quasi a tu per tu: il segno di un legame sano con la natura e con gli esseri che la abitano.

¿Aconsejaría viajar a Argentina? / Consiglierei di viaggiare in Argentina?

[ESPAÑOL]

Sin duda.

Argentina es un país enorme, con un capital humano de un valor extraordinario, paisajes estupendos, naturaleza poco contaminada, cocina muy apetecible y para todos los gustos. Tras una primera degustación de sus encantos, sin haber entrado de lleno en todo lo que ofrece, habiendo ignorado su oferta cultural: sus cines, sus teatros, sus librerías amplias y atractivas (que a veces son cafés y a veces auténticos museos de decoración y arquitectura), sin haber puesto pie en ese sur lejano y legendario, tenemos ya suficientes motivos para defenderla como destino turístico de primera categoría.

No quiero imaginar qué escribiría en este momento si nos hubiéramos adentrado mínimamente en la mitad de lo que nos ha faltado por observar, por vivir, por conocer. Quizás tendríamos la sensación de que, a pesar de todas las dificultades, de los números y de las economías del primer mundo, sería un buen lugar para quedarse.

[ITALIANO]

Senza dubbio. L’Argentina è un Paese immenso, con un capitale umano di valore straordinario, paesaggi mozzafiato, una natura ancora poco intaccata e una cucina ricca e invitante, capace di accontentare tutti i palati. Dopo un primo assaggio dei suoi tesori, senza aver ancora esplorato a fondo tutto ciò che ha da offrire, e avendo trascurato la sua vivace vita culturale: i cinema, i teatri, le librerie vaste e affascinanti (che talvolta sono caffè e talvolta veri e propri musei di design e architettura) e senza essere arrivati fino a quel sud remoto e leggendario, abbiamo già più che sufficienti ragioni per difenderla come una meta turistica di prim’ordine.

Non oso pensare che cosa scriverei adesso se ci fossimo immersi anche solo un po’ in metà di ciò che ci resta ancora da osservare, vivere e conoscere. Forse ci sarebbe sembrato che, nonostante tutte le difficoltà, le cifre e le economie del cosiddetto primo mondo, l’Argentina sarebbe davvero un posto dove vale la pena trasferirsi.

4 comentarios sobre “Argentina para principiantes / Argentina per principianti

Deja un comentario